
Aunque llegué tarde para captar a este aguilucho en vuelo, la verdad es que no puedo dejar de mirar esta imagen y me resisto a lanzarla a la papelera. Deben ser los colores, las formas de los plumones de las cañas, las alas que insinúan la presencia del ave escondida. No lo sé, pero esta foto me gusta, perdonadme el capricho.
